domingo, 2 de septiembre de 2012
Tranquilidad ante todo.
¿Que más da a donde vallamos cuando muramos? Yo, espero morir contenta. Con el bonito recuerdo de todas las personas que conocí, con el bonito recuerdo de todas las etapas malas y buenas que pasé, con el bonito recuerdo del día a día, de la rutina. Morir con una sonrisa, morir diciéndole a todos adiós desde tu más profundo sentimiento. No le tengo miedo a la muerte, tengo miedo a morir sin haber hecho todas las cosas que quería hacer, de lo que de verdad tengo miedo es de morir demasiado joven. Que la vida está para pasar momentos buenos y malos, con las personas que quieres y que odias. La vida, está para sonreír, para llorar, para saltar, para disfrutar, para tener experiencias, para poder gritarle a los cuatro vientos todo lo que sientes. Quédate sordo escuchando música, quédate mudo chillando, siente que no tienes pies de tanto bailar, sonríe porque la vida son dos días y tres cafés. Disfruta ante todo y no olvides nunca que tienes que ser fuerte, que no puedes rendirte nunca. Acuérdate siempre de los buenos momentos cuando estés contento y triste, recuerda: Tocado pero nunca hundido.
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