Etapas felices, buenos amigos, buena familia, pero sobre todo... buena vida. Van pasando los años, y a la vez aparecen muchas personas en tu camino que no se irán nunca y otras que solo te vas a cruzar con ellas. Me paro a pensar y digo: "¿cuando sea mayor todo será tan bonito como ahora"? Tengo miedo a pocas cosas, y una de ellas y la que creo que más miedo me da es mi futuro, no es por lo difícil que vayan a ser las cosas o no, sino miedo a perder a las personas que pasaron por el mismo camino que yo: mi madre, mi padre, mis primos, mi hermana, mi única abuela, mis tíos, mis amigos... hago una pausa en esta numerosa lista y pienso que cuando se vayan se hará un enorme vacío en mi, siempre tuve tan presente la muerte...
y es que creo que es por mis dos familiares fallecidos en mi corta infancia, parecía que no doliese, pero dentro de mi había un enorme agujero, me sentía bacía sin ellas. Pude disfrutarlas, pero bastante poco, esos paseos con tu abuela, esos: "toma este dinerito para comprarte chuches pero no se lo digas a nadie", esas cogidas de manos una pequeña y la otra arrugada y con todavía la alianza, esos mirarte a los ojos y ver como les brillan aun que esté mayor, esa sonrisa permanente aun que le doliesen los huesos... esas cosas las viví poco tiempo con mi abuela Margarita, también llamada por mi abuelo nunca conocido "Pitusa".
Y ahora tú, no te tenía mucho en cuenta ni pasaba mucho tiempo contigo, pero te quería y cuando te fuiste quería estar contigo.
Cuando mi querida Visitación y mis otros seres queridísimos se vayan les digo que SIEMPRE me voy a acordar de ellos, y cuando se vayan a eso llamado "el otro lado" estén bien.
siempre os tengo tan presente...
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